EL SER HUMANO Y LAS GUERRAS EN LA HISTORIA DEL MUNDO
En la actualidad el mundo viene sufriendo los impactos del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, en realidad ya tiene una denominación de guerra más que de un simple conflicto al haberse agotado al parecer, todos los esfuerzos diplomáticos e iniciado las agresiones, especialmente con misiles dentro del esquema de una nueva ingeniería militar.
En la historia o cronología de la humanidad siempre y lamentablemente, han sucedido guerras regionales o mundiales con los trágicos resultados: miles o millones de vida perdidas, infraestructura dañada, atraso a los países involucrados e incluso una seria contaminación ambiental y agotamiento de los diferentes recursos, obviamente afectando la economía de las naciones involucradas e incluso a un nivel global.
Y como siempre los intereses políticos, económicos y otros, han sido los motivos centrales, especialmente los recursos energéticos (el petróleo) y el poder mundial: de ser un mundo bipolar, ahora nos acercamos a un mundo tripolar e incluso, se acrecienta la posibilidad de configurarse un nuevo orden o escenario mundial.
Es muy deplorable reconocer como los países de las grandes potencias y algunos llamados de segunda ubicación geopolítica (casos de Israel e Irán, antigua Persia) han invertido tiempo y mucho dinero en fabricar un armamento cada vez más letal y moderno para tratar de imponerse a los otros países.
El ser humano paradógicamente se está deshumanizando cada vez más y su espíritu belicista prevalece, antes que la razón, la diplomacía o las negociaciones. Se pierde de vista que somos aves de paso en esta vida y priorizamos el armarse, expandir y atacar a otros países por sus recursos o interes políticos, económicos y otros.
También vuelve a repetirse la historia que el mundo está en un álgido momento, que estamos en las manos y decisiones de unos pocos líderes que pueden definir el futuro y la supervivencia de millones de personas así como, de todo ser vivo en la tierra. La biodiversidad, los ecosistemas y los recursos naturales igualmente, están siendo seriamente dañados (tierra, mares y atmósfera).
Los que somos mayores de 50 años o más, hemos visto y reconocido que el mundo tiene ciclos y etapas de evolución en todo sentido, es inevitable. Pero, no debería ser mediante las guerras o conflictos más aún ahora, con la dantesca amenaza de un conflicto nuclear: donde no habría ganadores, todos seríamos perdedores.
Hagamos una invocación y elevemos oraciones porque la guerra actual termine, no escale a otros países y niveles; aunque suene a un enfoque típicamente idealista "el ser humano no debería de perder tiempo, vida y recursos en la guerra, sabiendo que hay mucho por hacer en el bien común de los habitantes de nuestro hogar, de cuidar nuestro querido planeta tierra".
Hay inclusive amenazas científicamente probadas, de varios meteoritos o asteroides que podrían estrellarse contra la tierra y originar una tragedia mundial. En ese tipo de amenazas deberiamos todos los países enfocarnos y unirnos para enfrentar dicha circunstancia, no pelear entre nosotros mismos, como viene ocurriendo a la fecha.
Independiente de lo que señale el Apocalipsis y las diversas profecías, los seres humanos deberíamos reitero unirnos para ayudarnos y anular todo egoísmo o intereses de grupo. Esperamos que los llamados grandes líderes reflexionen al respecto; el tema es sumamente grave se reafirma, estamos el mundo en las manos y decisión de cuatro o cinco líderes; somos millones de personas pendientes, a la fecha hay miles de soldados y civiles fallecidos, sin contar los múltiples heridos e incapacitados; que Dios los ilumine en su razón y sentimiento para orientarse a negociar, entenderse y llegar a conseguirse la ansiada paz.
Atentamente:
Dr. Leonardo Velarde Dávila.
01 de abril del 2026.